Un grupo de personas privadas de la libertad se forma en técnicas de moldurería textil, abriendo puertas a un futuro lleno de oportunidades laborales en este ámbito.
En el Sector 1 del servicio penitenciario, 13 personas privadas de su libertad han dado un paso clave hacia su inserción social a través de un curso de confección de prendas y productos textiles. Dictado por profesionales de la Dirección de Economía Social del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, este taller no solo les enseña habilidades técnicas, sino que también les ofrece herramientas para pensar en un futuro distinto.
El curso se enfoca en la creación de moldes y patrones, esenciales para cualquier diseñador o modista. Pero más allá de lo técnico, el proceso creativo les brinda una forma de proyectarse más allá de los muros.
Estas capacitaciones no solo son útiles desde el punto de vista laboral, sino que también juegan un papel crucial en el tratamiento y la preparación para la prelibertad. Con cada molde que crean, están dando forma a nuevas oportunidades, acercándose a un futuro con más herramientas y mejores perspectivas.